Llegó junio: el mes de las bodas. Si usted tiene pensado casarse este mes, seguramente tiene muchas cosas en qué pensar: las invitaciones, las flores, la luna de miel, etc. Pero hay algo que no puede pasar por alto: cómo manejará sus finanzas la pareja. Quizá no sea un tema de conversación tan divertido como la comida de la recepción, pero después de un tiempo de matrimonio será una cuestión mucho más importante.
De hecho, los problemas financieros suelen ser una de las principales causas de divorcio. Además, con los años, se dará cuenta de que es imposible estar preparado para todos los problemas financieros que pueden ocurrir, como la pérdida del trabajo, los gastos médicos imprevistos, etc. Pero es posible estar mejor preparado si los dos colaboran.
Antes de la boda: abra los libros
Antes de casarse, seguramente conocerá el temperamento de su pareja, sus gustos y sus actividades favoritas. Pero ¿sabe cuánto dinero gana? ¿Y las deudas que tiene? ¿Cuánto tiene que pagar en deudas por mes? ¿Cuánto dinero aportará su futuro cónyuge a los ahorros de la pareja?
Puede resultarle extraño hablar sobre estos temas antes de dar el sí pero será una conversación muy útil. Procure hacerlo cuando los dos tengan tiempo suficiente y no estén preocupados por los planes para la boda y otras cuestiones. Además, no mantenga nada en secreto: debe quedar en claro cuáles son las fuentes de ingresos, deudas, ahorros e inversiones de la pareja. Una vez casados, no debería haber motivos para sorprenderse por lo que otro tiene o debe.
Después de la boda: defina sus metas
Ya desde el comienzo del matrimonio, es conveniente tomar algunas decisiones financieras a largo plazo, como las dos que mencionamos a continuación:
Cuentas de cheques - ¿Le conviene tener una cuenta de cheques conjunta, dos cuentas separadas o una cuenta conjunta y cuentas individuales? La respuesta depende de cada caso en particular. Puede convenirle tener una cuenta conjunta para pagar la hipoteca, los servicios, el automóvil y otros gastos importantes en los que incurre la pareja y, por otra parte, cuentas individuales para pagar los gastos o las compras personales. Pero si tiene una cuenta conjunta, los dos deben acordar para qué se utilizará y cuánto aportará cada uno a la cuenta.
Metas de inversión - Hable sobre las metas para las que desea invertir, por ejemplo una casa o un estilo de vida determinado al jubilarse. Si tienen hijos, quizá quieran ahorrar para enviarlos a la universidad. Sea como fuere, una vez que sepa para qué están ahorrando, podrán establecer estrategias de inversión adecuadas, posiblemente con la ayuda de un profesional financiero. Tenga en cuenta que usted y su cónyuge pueden tener tendencias diferentes: por ejemplo, quizá puede prefiere las inversiones agresivas mientras que su cónyuge es más conservador. Deberán encontrar un denominador común para invertir de manera tal que ambos estén satisfechos.
La comunicación es la clave
En última instancia, el principal factor para lograr el éxito financiero en el matrimonio no es cuánto gana cada uno o si saben invertir o manejar su dinero en forma inteligente. Todo depende de la buena comunicación. Si los dos se comunican bien, seguramente la historia tendrá un final feliz.